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A
la pesca del ansiado sueño americano
Muchos
salvadoreños de Oriente tienen el firme deseo de partir
rumbo a tierras estadounidenses, algunos para trabajar, otros
para estudiar, todos para mejorar.
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| Olmer Samuel franco estudia con ahínco
mientras espera su partida a los Estados.
Foto: Diario de Oriente/Sonia Bernal |
Mejorar sus condiciones económicas y aspirar a un
futuro mejor es el sueño de la mayoría de los
salvadoreños que parten rumbo a los Estados Unidos.
Esta búsqueda los lleva fuera de las fronteras, a buscar
el ansiado sueño americano, que en algunas
ocasiones los conduce hasta la muerte.
La fortuna no le sonríe a muchas personas que deciden
marcharse a los Estados Unidos de forma ilegal. La mayoría
de ellas fallece al cruzar la frontera y otros, como fue el
caso de tres jóvenes del oriente de nuestro país:
Gladis Márquez y Celia del Carmen Díaz Márquez,
del cantón Agua Caliente de La Unión, y Arnoldo
Andrade, de San Miguel, quienes escaparon de la muerte, pero
ahora se encuentran bajo la custodia de las autoridades migratorias
estadounidenses, a la espera de su deportación a tierras
salvadoreñas.
A otras personas la suerte les jugó una muy terrible,
como fue el caso de María Anastacia Pérez Martínez,
de San Francisco Gotera, cuando el 27 de abril perdió
ambas piernas al intentar abordar un tren en Oaxaca, México.
Sin embargo y a pesar de toda esa estela de sinsabores que
tiene ese viaje, muchos compatriotas suspiran por alcanzar
el sueño americano.
Distintos sueños
No todos tienen los mismos sueños. Ese es el caso de
Olmer Samuel Franco, de 17 años, oriundo de Ciudad
Barrios. Muchos de sus hermanos se han marchado rumbo al norte,
pero él se ha quedado en San Miguel, junto a su familia.
Olmer, estudia segundo año de bachillerato industrial
en el Instituto Nacional Isidro Menéndez (INIM), y
es por esa razón que quiere marcharse a los Estados
Unidos, para continuar sus estudios allá.
Creo que los Estados Unidos es un buen país para
estudiar, así que cuando termine el bachillerato, quiero
irme para allá y seguir estudiando y especializandome
en mi área, dice.
Añade que quizá me gustaría quedarme
a vivir allí y trabajar.
Aunque sus padres no comparten su opinión, tal vez
porque ambos se dedican al cultivo del café, prefieren
que su vástago se vaya a trabajar en este momento en
lugar de pensar en estudiar.
La fortuna podría sonreírle a Olmer en los Estados
Unidos, porque en Nueva York y Houston viven sus hermanos
David, Esteban, Elizabeth y Mercedes. Con su ayuda llegaría
a los Estados Unidos sin mayores pro-blemas.
Quiero irme a Nueva York para estudiar ingeniería
y después quedarme en ese lugar, expresó
con ilusión el muchacho que desea ser profesional en
los Estados Unidos.
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Algunos tienen miedo
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Un buen número de inmigrantes tiene miedo de viajar
rumbo al norte, pero igual se atreve
- Ernesto Ponce asegura que a pesar de todos los inconvenientes
que existan al viajar, él lo hará.
- Su intensión es sacar de la pobreza a sus dos
hijos y a su esposa. Por eso pronto se marchará
al norte. |
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