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Hugo
Lindo:
Un hombre de mucho respeto
Uno
de los mejores escritores de El salvador y reconocido por
su agudeza mental y gusto por el arte
Hugo Lindo es una de las bases fundamentales de la literatura
salvadoreña. Un escritor elegante y cultísimo,
descendiente de judíos sefarditas que nació,
y se desarrolló, en El Salvador y por eso es recordado
con mucho cariño.
Según cuenta su hijo, Ricardo, su bisabuelo Alfredo
Jesurum firmaba Alfredo J. Lindo y por esa razón
asentó a sus hijos con el apellido Lindo y no Jesurum.
Alfredo llegó al país procedente de la Isla
Curacao después de un largo viaje desde Holanda, donde
estaban asentadas la mayoría de comunidades sefarditas
después de su expulsión por los reyes católicos
en 1492.
Los descendientes de Hugo están my orgullosos de ese
origen judío, quizá tanto como su padre. Según
su esposa Carmen Fuentes de Lindo, él, en especial,
le daba mucha importancia a esas cosas, sobre todo a la literatura
bíblica y a la cultura de los judíos.
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Lea además
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La guardiana
del recuerdo
Carmen
Fuentes de Lindo continúa, día a día,
recorriendo los pasillos del hogar que compartió
junto su esposo, Hugo Lindo.
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Ricardo Lindo es uno de los hijos que se han interesado mucho
en todo lo relacionado con los temas judíos.
Hugo dedicaba mucho tiempo a sus escritos, a veces no dormía
hasta que dejaba avanzado alguno de sus libros. Era común
que el poeta pasara muchas horas en su escritorio o en la
mesa del comedor, siempre rodeado de papeles.
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| El escritor observa la ciudad de Madrid
desde una de las ventanas de su casa. |
Cuando tenía tiempo libre le gustaba disfrutarlo con
sus amigos intelectuales discutiendo temas de interés
literario.
El embajador
Hugo Lindo también se dedicó a mucho otros oficios
además de la escritura, uno de los que más tiempo
desarrolló fue la de embajador representativo por El
Salvador en distintos países.
Una de las calles que más se acostumbró a verlo
era la de Santiago en Chile. Casi todas fueron recorridas
por Hugo Lindo, un hombre expresivo que gustaba de la compañía
de muchas personas y sobre todo de las reuniones sociales.
Él era muy gracioso, le fascinaba contar chistes y
era muy creativo para esos momentos, según comenta
su esposa.
En Chile le tenían mucho cariño, durante su
juventud estudió allí y fundó muchas
amistades, que después le ayudaron en su trabajo como
embajador, porque estaba colocados en muy buenos puestos:
algunos eran ministros, otros estaban involucrados en puestos
importantes dentro del gobierno y más de alguno era
pudiente.
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| El estudio de hugo lindo se conserva
casi igual a como lo dejó su dueño, sólo
ha tenido mínimos cambios. |
En cada uno de estos países desarrolló muchas
amistades, sobre todo en los círculos de intelectuales
y artistas con los que realizaba numerosas tertulias. Más
de una vez, su hijo Ricardo, se sentaba en las gradas a escuchar
los temas que esos adultos hablaban, a veces se quedaba dormido
allí oyendo a su padre intercambiando ideas sobre muchas
cosas.
Los temas de conversación del poeta unionense: Sobre
la literatura griega, sobre política mundial o sobre
un buen vino.
España
Hugo fue embajador en España por algunos años,
donde realizó un importante trabajo como diplomático.
Después regresó a El Salvador en 1976 hasta
1985, cuando murió.
Hugo Lindo junto a Carmen Fuentes de Lindo tuvieron siete
hijos. Sólo dos de ellos se dedicaron a las letras:
Ricardo Lindo y Héctor Lindo Fuentes. El primero es
poeta y narrador; el segundo es historiador.
Como una muestra de respeto y admiración, el centro
judicial de La Unión tiene el nombre del escritor,
así como la biblioteca de la Casa de la Cultura, como
una pequeña muestra de agradecimiento a un hombre de
mucho respeto.
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¿No
es esto?
Este es un fragmento del poema
¿No es esto? y habla de una repetida negativa
a las expresiones de la vida como una búsqueda
existencial del ser como un reconocimiento de lo que
existe en el entorno.
No es esto lo que quiero decir.
Ni ésta otra cosa.
Y cada vez que pienso una palabra digo es esto, no.
Cubre una red sonora un extenso vacío.
Quiero cantarlo todo desde el centro de su más
pura realidad, desde el milagro que vibra en tierra
y vuelva el sentido y aire y fuego y agua, desde la
elemental y dormida sustancia de la arena hasta el metal
dorado que hace brotar las lámparas del día.
No es esto, no.
Todavía no es esto.
Mejor borremos una a una, todas las palabras escritas.
No. Todas, no.
Canto xxi
Este es un fragmento del poema Canto XXI en el que Hugo
Lindo, se refiere al cambio que se crea en el mundo
cuando avanza el tiempo. Todo el dolor te navegaba por
la sangre. Un río largo descendía por la historia hasta
llegar a tu lugar preciso. La sombra iba nadando sobre
el río. El aire le pasaba la mano suavemente. Y los
sauces lloraban siglo a siglo sus hojas, su rocío, su
ternura, para amparar la soledad del hombre. Pero era
menester que te agobiara la carga de los días. Que la
noche se te echara en el alma y te mordiera. Que la
razón del mundo y su pregunta se te enroscaran en la
voz. Que el vino fuera vinagre ya en las comisuras.
Y era indispensable el fuego de los ojos la sal atroz,
madrina de su brillo. Y la espina del paso. Y la aterida
mordida del invierno en la piel tensa. Sin eso no serías
el hallazgo, la flor abierta al ámbito del día, la mano
recia ni la mano dulce. Sin eso, simplemente, te hallarías
mineral, vegetal, seco, vacío.
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Biografía de Hugo Lindo
Para conocer un poco de la vida de este gran hombre y orgullo
de las letras salvadoreñas.
Nombre: Hugo Lindo
Nació: 13 de octubre de 1917
Murió: 9 de septiembre de 1985
Originario de: La Unión
Profesión: Escritor y abogado
- Es uno de los escritores salvadoreños más
reconocidos en el mundo.
- Se desempeñó por mucho tiempo como diplomático,
fue embajador en muchos países y uno de los que más
trabajó fue en la embajada de El Salvador
en Chile.
- Se destacó como novelista, cuentista y poeta, entre
sus obras literarias destacan: Aquí se cuentan cuentos,
Espejos Paralelos, maneras de Llover, Guaro y Champaña.
- Se destacó como abogado por muchos años.
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