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Agua, el dolor de cabeza de los morazánicos

Los habitantes de San Francisco Gotera seguirán conviviendo con el eterno problema de la escasez del agua, sin que haya señales de solución a la vista. Enfrentan además un embrollo legal

Morazán
Sonia Bernal
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com

Invertir en tanques para guardar el agua potable es historia vieja en San Francisco Gotera.
Foto Oriente

Agua que no has de beber... no la dejes correr. Esa debe ser la filosofía de los habitantes de San Francisco Gotera, donde muchos sufren por el racionamiento del agua mientras otros la desperdician sin pensar en el problema que cada día agudiza la distribución.

En las colonias que llega el agua en días alternos, no existe control sanitario. Ahí, durante la época seca, la situación empeora.

Hilda de Pérez, del barrio El Calvario, en la denominada zona alta, dice que el problema comenzó hace cinco años.
Comenta que “la ciudad creció aceleradamente y no fue previsto que en determinado momento los servicios básicos serían insuficientes”.
Señala que en la actualidad “no tenemos agua suficiente, y pagamos unas enormes cantidades a ANDA”.

Su vecina Vilma Guevara, propietaria del comedor Melita, dijo que se enfrentan a una situación extrema.

“Necesitamos mucha agua por el tipo de negocio que tenemos, pero actualmente sólo nos dan el servicio durante dos horas, cada dos días, y pagamos alrededor de 25 dólares”, se queja Guevara.
Según explica, “tuvimos que perforar un pozo, luego solicitamos a ANDA que nos desconectara el servicio. Vinieron a realizar una inspección y resultó que cuando vieron el pozo, nos aumentaron cinco dólares por explotación privada y el servicio de agua siguió deficiente”.

Ella también debe comprar agua que proviene de otros municipios y desde otra casa que tienen (agua) en una colonia cercana, donde también tienen pozo y por lo que pagan 18 dólares. Al sumar todo, a la mujer le sale un gasto mensual de casi 60 dólares.

“Nos sumamos a la idea de que el agua sea manejada por otra entidad, como la Alcaldía”, señala la ciudadana.

“Nosotros compramos el terreno donde está el nacimiento y legalmente es nuestro... y desde ahí servimos el agua a nuestra comunidad (la Colonia Morazán)”
Juan Otilio Mejía, directivo
Foto Oriente

El desorden

El alcalde Felipe Flores califica la situación como “de urgencia”, porque se trata de un desorden administrativo y legal que ha llevado a una creciente demanda de agua, mala distribución y la disponibilidad de la fuente.

La gente más afectada por el desabastecimiento es la que reside en las colonias Morazán, Las Flores, El Calvario, San Martín, La Cruz y Vista Hermosa. Reciben el servicio sólo por tres días a la semana, durante tres horas.

En esa ciudad, la distribución del agua se hace por gravedad de la zona alta. Allí está “El Borbollón”, la fuente de agua que es el centro de una disputa legal.

Para el ingeniero José Alberto Gómez, jefe Retración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), las causas del problema se derivan de tres situaciones principales: deterioro ambiental, el consumo excesivo y las conexiones fraudulentas.
Sobre estas últimas recae todo el peso de la responsabilidad, según el alcalde Flores y el jefe Regional de ANDA.

En El Borbollón, hay una obra de captación de agua que luego es conducida hacia los tanques de tratamiento de ANDA y de ahí distribuida a la ciudad.

Pero desde el conflicto armado, no se han realizado ningún tipo de trabajo en la zona y con el paso del tiempo, hubo más fuentes en el área donde personas ajenas llegaron a construir infraestructura de captación.

“Actualmente no tenemos agua suficiente, y pagamos enormes cantidades del recibo de ANDA... la ciudad ªSan Francisco Gotera) creció aceleradamente y no fue previsto que en determinado momento los servicios básicos serían insuficientes”
Hilda de Pérez, residente en barrio el calvario
Foto Oriente

Tuberías rotas

La situación no se quedó allí, porque además de esas construcciones también han roto las tuberías de agua y realizan sus propias conexiones hacia algunas colonias de San Francisco Gotera.
Con esta desviación, estas personas han construido sus propios proyectos de agua para ciertas colonias, especialmente la San José y Morazán, donde la conexión para cada usuario cuesta entre 5 mil y 15 mil colones.

Así obtuvieron el servicio de agua y hacen caso omiso de la distribución estatal.
“Nosotros hacemos recorridos por toda la red y donde encontramos estas conexiones ilícitas, las quitamos y las sellamos”, cuenta el Ing. Gómez.

Pero añade que “al salir del lugar, la gente vuelve a romper la tubería de la institución y la conecta”.
Este tipo de conexiones llega a un estimado de 30, que van desde aquellas que realizan con tubos de tres centímetros de diámetro hasta otras más grandes. Todas afectan la presión y merman el abastecimiento.

La solución de este problema, a juicio del titular regional de ANDA, tiene que ser de carácter legal y administrativo.

En primer lugar, deben definir la propiedad de la zona del yacimiento. Después, dialogar con las personas que están realizando estas conexiones para encontrarle una salida consensuada.

Asimismo, tendrán que intervenir la Fiscalía General de la República, la municipalidad y otras entidades, a fin de establecer que no se siga cometiendo el delito de usurpación, tanto de bienes del Estado, como es la red de distribución de ANDA, como de la propiedad privada del nacimiento.

La zona de captación está a siete kilómetros de la zona urbana del Gotera, pero cerca de ésta se encuentra la otra obra que brinda el servicio de agua potable a la colonia Morazán.
Asimismo, existen un promedio de 10 conexiones que no son de uso colectivo, sino individual y que se conectan a lo largo de la tubería principal de ANDA.

El Ing. Gómez sostuvo que las conexiones son fraudulentas, porque, según las leyes que rigen la explotación del recurso hídrico (como el artículo 103 de la Constitución Política y el artículo 3 de la Ley de Avenamiento y Riego) ésta es propiedad del Estado y, por lo tanto, deberá ser manejado por ANDA. No obstante, se hará prevalecer el bien común.

Subterránea

Ante esta ley, los directivos de la colonia Morazán tienen su propia interpretación, al asegurar que la normativa se refiere a las aguas subterráneas, no a las que brotan en forma de nacimientos en algunos terrenos.

El problema inicia con la propiedad del terreno del manantial, que aún no está definida.
Los distribuidores de agua particulares aseguran que los nacimientos les pertenecen, pero el alcalde señaló que todavía no está definido quién es el dueño.

Flores señala que “en tiempos anteriores se creyó que el predio era municipal, no obstante aparecieron propietarios privados”.

No se sabe si es que las administraciones anteriores vendieron esos terrenos a terceros y éstos son los actuales propietarios del sitio, recordó el alcalde.

“Pero en la alcaldía no se encuentra ningún documento que registre tales movimientos (ventas)”.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Desarrollo Comunal de la colonia Morazán, Juan Otilio Mejía, dijo que tienen un servicio de distribución de agua propiedad de la directiva de la colonia.

“Nosotros compramos el terreno donde está el nacimiento (en la misma zona de El Borbollón), y legalmente es nuestro”, sostiene Mejía.

El predio mide unos 70 metros cuadrados, y desde ahí servimos el agua a nuestra comunidad”, explica Mejía.

Esa distribución se hace, en la actualidad, a unas 100 casas de la colonia, donde viven unas 600 familias.

La conexión costó alrededor de 6 mil colones, además de los 100 colones al año para los servicios de mantenimiento de la red.

Según Mejía, “no somos una empresa privada, sólo estamos trabajando porque nuestra comunidad tenga agua”.

La directiva, como todas, es rotativa. Es decir no siempre estaremos nosotros administrando el servicio, sino la directiva en turno, informó el directivo, aseveró Mejía.
José Santos Guevara, presidente de la Asociación Comunal “Fe y Obras” del cantón El Norte, dijo que también tiene su propia red de distribución.

El sostuvo que se han visto en la obligación de impulsar esa medida, debido a que no tienen el servicio óptimo.

La fuente de este sistema, que mide unos nueve metros cuadrados, está en el lugar conocido como “Lajitas Abajo”, al norte de San Francisco Gotera, a unos cinco kilómetros.

Para Guevara, parte del concejo del Partido Demócrata Cristiano que tomará su cargo el próximo 1 de mayo en San Francisco Gotera, está convencido de que la solución al problema del agua es la descentralización del servicio.

“Desde la Alcaldía, trabajaremos para eso”, auguró.
Centralizado o no, el problema del agua seguirá abatiendo mientras no se haga una reforma que ordene el sector hídrico de El Salvador. Una tarea pendiente.

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