< Inicio del sitio

CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS
 
 


Aislados de la democracia

Si la burocracia administrativa no lo evita, los habitantes de la isla de Conchagüita no tendrán que desplazarse para poder ejercer su derecho al voto.

La Unión
Roberto Valencia
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com

Las barcas y las lanchas no sólo son una herramienta de trabajo para los habitantes de las islas, también se han convertido en un elemento imprescindible para ejercer el derecho al voto. Fotos diario de oriente/ Flor lazo

Por primera vez desde que se desarrollan elecciones democráticas en El Salvador, se ha abierto una puerta para que los habitantes de las islas puedan votar sin tener que desplazarse.
Los ‘afortunados’ isleños serían los habitantes de Conchagüita, que pertenece al municipio unionense de Meanguera del Golfo.

La situación hasta la fecha es que los ciudadanos que desean votar tienen que embarcarse y desplazarse a Meanguera, la otra isla que es cabecera municipal.

Esta situación es extrapolable al resto de islas de la zona oriental, que se concentran sobre todo en la bahía de Jiquilisco.

No obstante, esto podría cambiar si llega a buen puerto la iniciativa promovida en la Asamblea por el diputado pecenista Elizardo González Lovo. La semana pasada, presentó en la Asamblea una pieza que solicitaba “una urna para la votación en la isla de Conchagüita”.

La razón, evitar que las “alrededor de 400 personas aptas para votar” tengan que embarcarse para ejercer su derecho al voto.

Diario de Oriente se puso en contacto con Gutiérrez Lovo para preguntarle el por qué de la iniciativa. El pecenista se limitó a afirmar que “es la primera vez que un diputado recoge por escrito la inquietud de la gente”, aunque el problema está ahí desde siempre.

Esta versión es corroborada por el alcalde de los habitantes que se beneficiarían de la decisión. Juan Edgar Avilés, alcalde de Meanguera del Golfo, asegura que peticiones similares se habían hecho a la Asam-blea “en 1994, 1997 y en 2000, pero se lavaron las manos”.

Ante la posibilidad de que en esta ocasión sí se apruebe la medida, el edil alega que “sería porque en esta ocasión hay detrás un padrino”. Al mismo tiempo, aprovechó para criticar el abandono en el que tienen a las islas del golfo los diputados. No dudar en criticar el hecho de que “los honorables padres de la patria se incrementen los salarios sin distinción de color político.

Sea por el motivo que sea, lo cierto es que si la medida es definitivamente aprobada, la democracia será la verdadera triunfadora.

En la última cita electoral (la celebrada en el 2000), el estado de la mar hizo que tan sólo unas 30 de las 400 personas con derecho a voto de la isla se desplazara hasta Meanguera.
La medida, sin duda alguna, contribuiría a disminuir el ya de por sí gran ausentismo electoral que padece El Sal-vador.

Además, el caso de Con-chagüita puede sentar precedente. De hecho, González Lovo asegura que “estamos valorando solicitar lo mismo para la también unionense isla de Zacatillo”. El diputado dice que esperarán a ver cómo concluye el caso de Conchagüita para iniciar el de Zacatillo.

En cuanto a las islas de Usulután, Lovo opina que “cada departamento elige sus diputados y parece que los de Usulután no vistan las islas”.


¿Cómo pedir una mesa electoral?

Los habitantes de Conchagüita puede que se conviertan en los primeros isleños que ejercen su derecho al voto en una isla que no es cabecera municipal, aunque faltan trámites.

- El resto de las islas habitadas de Usulután y La Unión también podrían seguir los mismos pasos.

- El camino más simple es que las comunidades afectadas soliciten a los diputados elegidos por su departamento que presente la solicitud a la Asamblea Luego, el Legislativo procesa la pieza y se la asigna, si está de acuerdo, a la Comisión de Asuntos Electorales

- Esta comisión se encarga de evaluar la petición y emitir un dictamen que llega al Tribunal Supremo Electoral

- El Tribunal convoca a los representantes de la Junta de Vigilancia, quienes viajan a la isla en cuestión para comprobar ‘in situ’ si se dan las condiciones para aceptar el reclamo

- El visto bueno de la Junta de Vigilancia supone, de hecho, la aprobación de la solicitud

< REGRESAR AL INICIO

Click

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal