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El paisaje invita al descanso bajo los árboles o a recorrer
las instalaciones. Fotos Diario de Occidente/Larissa
Velásquez
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Ahuachapán
Larissa Velásquez
Diario de Occidente
diariodeoccidente@elsalvador.com
Desde 1979 que se fundó la cooperativa, ya contaba con varios estanques
para la crianza de peces y camarones.
Pero, desde el año 1995 a la fecha los agremiados se han tecnificado
en genética y alimentación, con lo cual han dado paso a
un vivero que cuenta con gran demanda de visitantes que llegan en busca
de los productos que aquí se ofrecen: tilapias y camarones de agua
dulce.
La Cooperativa El Jícaro ocupa una extensión de 245 manzanas
y se localiza en cantón El Zunca, de Atiquizaya, sobre la calle
que conduce a San Lorenzo. Uno de los pilares en que se ha sostenido es
el proyecto piscícola.
Los crustáceos criados en El Jícaro son de la variedad Rossenvargin.
En el lugar se tiene la ventaja de que el agua dulce requerida en el ciclo
reproductivo de las especies acuícolas proviene de un manantial
dentro de la propiedad.
Por lo general, la mayoría de personas que acude compra para su
consumo. Los clientes mayoristas son pocos; sin embargo, la producción
camaronera y piscícola es suficiente para abastecer la demanda.
Pero, lo que hace a este lugar diferente es que la gente que llega a estos
estanques compra el pescado a su gusto y lo prepara ahí mismo de
diferentes maneras: frito, en sopa, asado... Para ello, se cuenta con
cocinas a base de leña que están a disposición de
los clientes.
El Jícaro se complementa con los estanques, mesas y una extensa
zona verde que la convierte en un lugar idóneo para descansar junto
a la familia.
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Hay mesas donde degustar lo que ahí se prepara.
Fotos Diario de Occidente/Larissa Velásquez
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Y aunque no hay un sitio donde tomar un baño, los estanques y
la sombra de los árboles contribuyen a refrescar el ambiente.
Así, con un clima fresco y agradable los visitantes pueden relajarse
en alguna hamaca o la orilla de los criaderos, comenta Luis Armando Rodríguez,
administrador de la cooperativa.
En vacaciones
Según explica Rodríguez, los fines de semana es cuando se
registra mayor cantidad de visitantes, al igual que en períodos
de vacación escolar o a finales del año.
El administrador recuerda que en la pasada Semana Santa la producción
que se tenía no alcanzó debido a la enorme demanda de los
turistas, pero no duda en afirmar que la afluencia de personas ha
sido de gran beneficio para la cooperativa.
Es precisamente en vista de la creciente ola de clientes que la cooperativa
El Jícaro planea incluir, en el futuro cercano, piscinas
donde la gente pueda disfrutar de un buen baño, señala Rodríguez.
También habrá espacio para jardines, porque el lugar
se presta, pero esperamos comenzar (las obras) pronto para prestar un
mejor servicio al visitante, concluye.
A manera de complemento
Los alimentos usados en la crianza son preparados en El Jícaro
- Se emplea maicillo, maíz y soya.
- También, afrecho de trigo, harina de pescado y proteínas.
- En la cooperativa se vende lava de camarón y alevín de
tilapia.
- Además, pueden proveer alimento para peces.
- Se hace a través de pedidos previos.