elsalvador.com WWW
Portada Archivos Correo Chat Foros Clasificados Revistas Canales Sitios asociados Diarios Mundo

El Jícaro
Compre pescado y camarón al gusto

Disfrutar de un platillo es tan fácil como llegar, seleccionarlos y cocinarlos en esta cooperativa, a fuego de leña y bajo una frondosa arboleda

Publicada 1 de julio 2005, El Diario de Hoy

El paisaje invita al descanso bajo los árboles o a recorrer las instalaciones. Fotos Diario de Occidente/Larissa Velásquez

Ahuachapán
Larissa Velásquez
Diario de Occidente
diariodeoccidente@elsalvador.com

Desde 1979 que se fundó la cooperativa, ya contaba con varios estanques para la crianza de peces y camarones.

Pero, desde el año 1995 a la fecha los agremiados se han tecnificado en genética y alimentación, con lo cual han dado paso a un vivero que cuenta con gran demanda de visitantes que llegan en busca de los productos que aquí se ofrecen: tilapias y camarones de agua dulce.

La Cooperativa El Jícaro ocupa una extensión de 245 manzanas y se localiza en cantón El Zunca, de Atiquizaya, sobre la calle que conduce a San Lorenzo. Uno de los pilares en que se ha sostenido es el proyecto piscícola.

Los crustáceos criados en El Jícaro son de la variedad Rossenvargin. En el lugar se tiene la ventaja de que el agua dulce requerida en el ciclo reproductivo de las especies acuícolas proviene de un manantial dentro de la propiedad.

Por lo general, la mayoría de personas que acude compra para su consumo. Los clientes mayoristas son pocos; sin embargo, la producción camaronera y piscícola es suficiente para abastecer la demanda.

Pero, lo que hace a este lugar diferente es que la gente que llega a estos estanques compra el pescado a su gusto y lo prepara ahí mismo de diferentes maneras: frito, en sopa, asado... Para ello, se cuenta con cocinas a base de leña que están a disposición de los clientes.

El Jícaro se complementa con los estanques, mesas y una extensa zona verde que la convierte en un lugar idóneo para descansar junto a la familia.

Hay mesas donde degustar lo que ahí se prepara. Fotos Diario de Occidente/Larissa Velásquez

Y aunque no hay un sitio donde tomar un baño, los estanques y la sombra de los árboles contribuyen a refrescar el ambiente.

Así, con un clima fresco y agradable los visitantes pueden relajarse en alguna hamaca o la orilla de los criaderos, comenta Luis Armando Rodríguez, administrador de la cooperativa.

En vacaciones

Según explica Rodríguez, los fines de semana es cuando se registra mayor cantidad de visitantes, al igual que en períodos de vacación escolar o a finales del año.

El administrador recuerda que en la pasada Semana Santa la producción que se tenía no alcanzó debido a la enorme demanda de los turistas, pero no duda en afirmar que “la afluencia de personas ha sido de gran beneficio para la cooperativa”.

Es precisamente en vista de la creciente ola de clientes que la cooperativa El Jícaro planea incluir, “en el futuro cercano”, piscinas donde la gente pueda disfrutar de un buen baño, señala Rodríguez.

También habrá espacio para jardines, porque “el lugar se presta, pero esperamos comenzar (las obras) pronto para prestar un mejor servicio al visitante”, concluye.

Lea además

 


La producción bajo un estricto control

A manera de complemento

Los alimentos usados en la crianza son preparados en El Jícaro
- Se emplea maicillo, maíz y soya.
- También, afrecho de trigo, harina de pescado y proteínas.
- En la cooperativa se vende lava de camarón y alevín de tilapia.
- Además, pueden proveer alimento para peces.
- Se hace a través de pedidos previos.



 

elsalvador.com WWW