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Exportando nuestra belleza natural

Ornamentales de El Salvador es una de las pocas empresas en el país que se dedica a la exportación de plantas y follajes. En la actualidad, se encuentra en una etapa de resurgimiento y sus proyecciones hacia el futuro son de mucho optimismo.

Publicada 05 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

El negocio de las plantas exige turnos de trabajo de 24 horas, porque hay que estar pendientes del riego, el clima y la amenaza de alguna enfermedad. Foto EDH
Ahuachapán
Claudia Zaldaña
El Diario de Hoy

diariodeoccidente@elsalvador.com

Doña Ana Cecilia Mirón es una salvadoreña que ha puesto todo su empeño en este negocio fundado hace ya 15 años. “La idea nació cuando yo observé que en Guatemala había empresas que exportaban plantas. Me pareció una buena idea y quise iniciar mi propia compañía”, relata la productora.

Ella se graduó de economista en una universidad guatemalteca y cuando llegó de nuevo a suelo salvadoreño, la idea de una empresa de exportación de plantas era lo único que cruzaba por su cabeza.

Aunque su edad rondaba los 25 años, la nueva profesional quiso aventurarse en este campo.

Para empezar, la planta de izote le pareció atractiva para encontrarle mercado en el extranjero.

Todavía recuerda y sonríe la forma en la que consiguió su primer cliente foráneo. “Sabía que el dueño de una empresa holandesa se hospedaba en un hotel guatemalteco, así que me fui y lo busqué para hablar con él sobre mi negocio”, dice la empresaria.

Pero las cosas no fueron fáciles. En aquella época, mediados de la década de los ochenta, El Salvador enfrentaba momentos difíciles debido a la guerra.

El extranjero Tino Hottinga, dueño de la empresa llamada Vinka Plant, no quiso entablar negocio con ella y argumentó que no quería tener negocios con un país que estaba guerra.

Pero el esfuerzo de la pujante negociante y su poder de convencimiento lograron por fin que el holandés aceptara visitar el campo en donde la salvadoreña cosechaba sus plantas.

Ella lo llevó a su vivero y le explicó la forma de producción del izote. Al extranjero le gustó y ese mismo día la productora de plantas recibió su primer pedido con destino a Holanda.

Desarrollo

Duro fue el primer paso, pero éste ayudó a la empresa a empezar a caminar con seguridad por el mercado internacional. Doña Cecilia fundó formalmente su empresa en 1989, con el nombre de Ornamentales de El Salvador S.A. de C.V. (Ornesa de C.V.)
Su primer vivero estuvo en Concepción de Ataco, Ahuachapán, pero ahora tiene una extensión mayor de terreno cultivada en Ahuachapán. El vivero se ubica en el kilómetro 103 de la carretera internacional hacia Guatemala, próximo al paso fronterizo de El Jobo, en Las Chinamas.

Aunque ya no se cultiva el izote, el vivero produce tres especies de Aglaonemas, que son básicamente follajes ornamentales. Las dos especies más demandadas y mayormente cosechadas son las llamadas María y María Cristina, de hojas vistosas de aspecto verde y blanco.

Su crecimiento se limita a unas pocas pulgadas y ello hace más cómodo su transporte al exterior.


Una planta muy bien cultivada

Las plantas que se cosechan en el vivero de Ornesa son muy bien atendidas. Crecen bajo una malla de protección solar, que les filtra la luz necesaria y óptima para su sano desarrollo.

Durante seis meses se vigila el crecimiento del producto. Foto EDH

Aunque no lo parezca, las plantas de sólo follaje son bastante delicadas. Pueden mancharse sus hojas con el agua o arruinarse por exceso de lluvia.

Una cuadrilla de 25 personas trabaja cada día en sus cuidados. Doña Ana Cecilia Mirón destaca que los cultivos se vigilan las 24 horas del día para garantizar que se mantengan saludables.

Las plantas son abonadas y fertilizadas cada mes. Se usa abono orgánico compuesto de cascarilla de café y tierra negra para agregarle nutrientes naturales a la cosecha.

Aunque no da mayores problemas de cultivo, hay que estar pendientes de las posibles plagas que puedan darse un banquete con las hojas.

Rafael Contreras, uno de los jóvenes que trabajan en el vivero, explica que “hay que mantener las hojas libres de gusanos. Cada día se revisan y se limpian para evitar que las plantas sean atacadas por este tipo de plagas”.

Por otro lado, el sistema de riego de los follajes se realiza por medio de surtidores distribuidos a lo largo de los surcos cultivados. Se riegan a diario para mantener el verdor de las hojas y la salud de la planta.

En cuanto a su crecimiento, se considera que una planta ya está lista para exportarse cuando ésta llega a su punto de madurez. Esto tarda unos seis meses desde que es plantada. Una vez llegada la etapa madura, los follajes son extraídos, se empacan en hojas húmedas de papel periódico y se colocan en cajas membretadas.

Las especies de follaje tienen mercado en Europa. Foto EDH

Un avión de carga tiene el trabajo de llevarlas en espacios refrigerados hacia su país de destino. Cuando llegan a su cliente destinatario, éste se encarga de su transporte y manejo.

Producción y exportación

Doña Cecilia admite que es muy difícil conseguir créditos para invertir en este tipo de negocios. “Tuvimos que cerrar un tiempo, porque teníamos problemas financieros para sostener la empresa”, apunta la productora.

Hoy han resurgido con algunas dificultades, pero ya ha ganado terreno otro vez con clientes de Holanda.

El sistema de aspersores facilita el riego en las manzanas de terrenos cultivadas en la jurisdicción de Ahuachapán. Foto EDH

Actualmente, participan en una feria internacional de plantas realizada en ese país, en donde la empresaria espera ganar mercado y conseguir más clientes.

Los fondos para el resurgimiento, explica la productora, costaron sudor y lágrimas. A través de un banco internacional se hicieron gestiones para canalizar el dinero con bancos locales y así obtener capital de inversión.

Doña Cecilia espera que para marzo del próximo año, empiecen con la exportación hacia Holanda.

Según sus proyecciones, el negocio espera exportar unas 100 mil plantas mensuales a diversos países europeos. “Este es un negocio delicado. Hay que tener mucha dedicación para sostenerse en él, aunque sí es una terreno que todavía es poco explotado en nuestro país”, expresa la empresaria.

La falta de empresas que brinden financiamiento y la falta de seguros de riesgo para cultivos hacen el terreno un poco espinoso para los productores.

Sin embargo, esta salvadoreña mantiene sus esperanzas en que, poco a poco, este tipo de empresas podrá abrirse un camino.

Esta actividad comercial podría convertirse en una verdadera alternativa para la agricultura, si recibe el apoyo que necesita, concluye.

De grandes ligas

Con el tiempo los pedidos fueron creciendo y los clientes extranjeros también

- Vinka Plant, de Holanda.
- Excelente Folizaje Inc., de Estados Unidos.
- Arie v/d akker hoek van holland, de Holanda.
- Mc. Gregor Plant Services, de Estados Unidos.
- R.P. Welker Plant Inc., de Estados Unidos.
- Tact Co, LTD, de Japón.
- South Florida Plant Services Inc. de Estados Unidos.
- Zenin Agro Suplí, de Hong Kong.
- Fantasy Foliage, de Estados Unidos.

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