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El pasaje incluye polvo

Ir en pick up tiene sus ventajas. Se puede apreciar el paisaje, pero también el terrible sol es una tortura cuando se transita por esos caminos de tierra

Publicada 12 de marzo 2004, El Diario de Hoy

Ahuachapán
Larissa Velásquez
Diario de Occidente

diariodeoccidente@elsalvador.com

Los pies y los zapatos se confunden con el color de la tierra. En cantones como El Tigre, Calapa y los caseríos Los Nances y Los Horcones, viajar en camión es lo más seguro.

Hay dos buses que llegan a esos lugares tres veces al día, pero, por lo general, sólo funciona uno. “Hoy no anda el otro bus, porque está arruinado”, dicen los buseros. Esto es peor en invierno, cuando las unidades pueden entrar, pero no salir debido a la mala condición de la calle.

En cambio, los pick up no fallan. ¿Por qué? Debido a que los dueños de los vehículos vienen a la ciudad ha hacer sus compras, entonces, desde muy temprano en la mañana, se parquean cerca del mercado municipal. Allí llega la gente a tomar el transporte hacia sus hogares.

Los pick ups brindan un servicio en las calles malas, donde no llegan los buses. Foto Diario de Occidente.

Con los canastos “guardan” su lugar, que ocuparán en el viaje de regreso. En la semana, por viaje, llevan de ocho a diez personas. El número aumenta el fin de semana, especialmente el domingo porque muchos acuden a la iglesia por la misa dominical.

El conductor siempre pregunta si falta alguno, antes de partir. Como todos se conocen entre sí, si hay un atrasado con sus compras le dicen que le haga un tiempito.

En la cabina siempre viajan los parientes del conductor, aunque si va algún viejito se le concede ese lugar ya que el camino es pesado.
El primer consejo a las personas que viajan en el camión, por primera vez, es que se agarre fuerte del barandal, sino quiere ir saltando y golpearse. La otra recomendación es observar lo que hacen los experimentados viajeros.

Antes de llegar a los lugares donde se levanta mayor cantidad de polvo, la gente se cubre la cabeza con toallas. También lo hacen por el inclemente sol. Los hombres usan sombreros y los más jóvenes, gorras.

“Tápese, niña, si no va a llegar color canela por todo el polvo”, me decía la gente bromeando.

La peor parte la llevan los que van en la parte delantera de la cama del camión, ellos reciben más polvo. El viajar así también implica estar listo a las maniobras del motorista, quien va esquivando los baches o las grandes piedras.

Los pasajeros se mueven de un lugar a otro, igual que los huacales y los canastos. Estos se topan y las cosas que van encima se caen, pero todos están listos para agarrarlas antes de que algún “descuidado” se pare en ellas.

No es difícil recibir un buen machucón de dedos, aunque nadie lo hace por querer sino por evitar golpearlo más.

Don Armando Cabezas comenta que si no hubiera camiones sería difícil salir de los cantones, “ya que ahora ni carretas hay. Los señores de antes las usaban para ir al pueblo, pero eso ya se terminó”.

La “polviada” es ley al transportarse a los caseríos. Foto Diario de Occidente.

Reflexiono en sus palabras, mientras observo cercos de piña y de izote a la orilla del camino. Estos protegen la tierra recién quemada por los agricultores. Los árboles han perdido su follaje por el viento y el verano. La alegría viene de la gran cantidad de maquilishuat con sus flores.

José Arturo Cuéllar, propietario de un camión que viaja a Los Nances, afirma que es difícil para los conductores manejar, sobre todo por los baches, “además hay que darle mantenimiento seguido sobre todo al filtro de aire, que así como está la calle se llena de polvo”, indica el camionero.

Esto quedará en el pasado al llegar el invierno, entonces la calle se vuelve más intransitable, porque se llena y no tiene cunetas que desvíen el agua. Muchos camiones quedan atascados en el lodo. “Sería bueno que trataran de arreglar esta calle, porque es mucha la vive aquí y se necesita para mejorar el trasporte”, aconseja Cuéllar.

Los crítico es cuando hay personas enfermas en la noche y es bien difícil tratar de salir rápido, ya que no hay alumbrado y es peligroso si el motorista viene demasiado rápido. En estas tierras, el último camión que sale para este lugar es a las 4:00 p.m. y en salir para Ahuachapán, a las 5:00 p.m.

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