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Un reto económico llamado universidad
La falta de dinero puede afectar el futuro profesional de
los jóvenes. La combinación de esfuerzos entre
madres y padres, entre otros parientes, permite cubrir las
colegiaturas y gastos extras.
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| Los gastos universitarios superan
muchas veces los presupuestos de los estudiantes, sobre
todo en estos tiempos. Foto: Sonia
Bernal |
Estudiar en la universidad es una de las mayores ilusiones
de todo joven que concluye su bachillerato en El Salvador.
Comenzar una carrera, una nueva ciudad, nuevos amigos y un
un sinfín de situaciones que se presenta.
Pero, sin duda todas se superan poco a poco; concluir la carrera
que se ha propuesto es, quizás, el mayor reto, aunque
el principal es el económico.
En la mayoría de casos, son los padres, hermanos y
otros parientes quienes ayudan a estos jóvenes a continuar
sus estudios.
Hay ocasiones en que los padres se limitan de realizar gastos
extras, o de comprar ciertas cosas que puedan afectar el presupuesto
que se tiene para la educación de sus hijos.
Cuatro jóvenes ahuachapanecos que estudian en diferentes
universidades se refieren a sus principales apoyos económicos,
cuánto gastan en colegiaturas y todo el desembolso
que significa estudiar.
Yolanda
Salazar, de 23 años, estudia derecho en la Universidad
Panamericana de Ahuachapán.
Su meta es salir de abogado.
Con mucho esfuerzo y sacrificio su hermano, que reside
en Estados unidos, corre con el pago de la colegiatura
que es de $37,14. El me ayuda mucho y también
otros miembros de mi familia, comenta.
Cuando uno está estudiando se tiene que limitar
a no gastar mucho y dejar de comprar cosas que le gustan.
Estudio en esta universidad por que está cerca
de mi casa y así me evito de gastar en pasajes
y comida. Lo que me ahorro en pasajes lo invierto en folletos
o algún libro que nos pidan. |
Marielos
Gutiérrez, de 21 años, cursa segundo ciclo
en enfermería en la UNASA.
Mi papá me ayuda con $15 para los pasajes de toda
la semana. Gasto $1.71 de pasaje y muchas veces hay que
sacar copias y ahí es donde más se gasta.
Para comer es lo que menos alcanza pero hay que sacrificarse,
pues los padres hacen lo que pueden y a uno lo que le
toca es ponerse las pilas estudiando.
La colegiatura la paga mi mamá con ayuda de su
esposo, son $52.57 mensuales y cuando hay parciales sube
$22.85 más. Doy gracias a Dios que tengo una familia
que me ayuda de muchas maneras.
A todos estos gastos hay que agregarle los materiales
y aparatos médicos que se ocupan, además
de uniformes, etc. Esto asciende a más de $100,
pero sirven para mucho tiempo.
Me he propuesto salir de la carrera para ayudar a mi familia
y de esa manera retribuirle lo me han dado durante mucho
tiempo. |
Griselda
Contreras, de 24 años, lleva cuarto año
de derecho en la UNICO.
Afirma que muchas veces las madres dejan de comprar o
hacer algo para ellas, sólo para ayudarlas. De
igual forma, uno también deja de comprar
o se limita para comer y así poder cubrir con los
gastos de la universidad, añade.
En muchas ocasiones, uno tiene necesidad de quedarse a
almorzar por trabajos de la universidad y esto obliga
a desbalancear un poco el presupuesto para cada día.
La cuota de la universidad me la paga mi papá,
son $49.25, y mi mamá corre con los demás
gastos.
En pasajes gasto $1.60 diarios, porque me voy
en transporte particular. Uno tiene que tener alrededor
de $3 todos los días, yo espero llegar a mi casa
para poder cenar, casi a la 10:00 de la noche. |
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Edgardo
Menéndez, de 19 años, estudia medicina
en la Universidad Nacional.
Mi papá me paga la universidad y mi mamá
me ayuda con los demás gastos. Pago $26 mensuales
y ocupo como $4 diarios.
Muchas veces eso me tiene que alcanzar para comer y
para pasaje, uno tiene que evitar gastos innecesarios,
como ir al cine o salir con amigos.
Añade que es lo que uno más evita por
que ahí es donde más se gasta, estudiar
medicina es caro y por esta razón hay que ahorrar
para el futuro.
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