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Anchico:
un demonio veloz
El
futbolista colombiano Carlos Anchico es un jugador que posee
clase y talento, así lo demuestra con sus jugadas de
fantasía. Por hoy, impone su liderazgo
Ronald Jovel
Diario de Occidente
diariodeoriente@elsalvador.com
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deténgaNme
si pueden. Los movimientos de Carlos Anchico en la cancha
desubican a cualquier defensor. Este jugador colombiano
se ha convertido en un dolor de cabeza para cualquier
defensa.
.Fotos diario de occidente/ Húber
rosales
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Los diablos rojos de Juayúa tienen en
su cuartel a uno de los mejores extranjeros que militan en
la Liga de Ascenso, Carlos Anchico, de origen colombiano.
Él, con apenas 21 años, juega como volante creativo
en el A.D. Municipal y conduce los hilos del medio hacia adelante.
Anchico vino a El Salvador contratado por el Sonsonate F.C.
la temporada anterior, pero las cosas no se le dieron como
esperaba. Para fortuna del colombiano, ahora, con el A.D,
las cosas le están saliendo de la mejor manera.
Se ha convertido en el motor del medio campo, sin duda es
la pieza clave en el esquema de Ricardo López, el entrenador.
Gracias a Dios hemos hecho las cosas bien, porque tenemos
buen equipo, dice la estrella de los diablos rojos.
El cafetalero se ha unido a la causa de sus compañeros:
conseguir el boleto a la Primera División. Está
consciente de que ser el primer equipo en clasificar a la
siguiente ronda, es el más fiel reflejo del buen trabajo
que realizan.
No obstante, se muestra sensato y reconoce que sólo
es un primer paso, que falta lo más difícil.
Hasta el momento no hemos logrado nada, viene lo duro
que es lograr el ascenso, expresa el colombiano, aunque
no vislumbra al final del camino un fracaso, yo siempre
quiero ganar.
Como todo jugador de fútbol que inicia su carrera,
Anchico tiene un sueño: quiero sobresalir, ya
sea aquí o en otro país. Él parece
tener las cualidades bajo su piel morena, el fútbol
corre por sus venas y lo demuestra en la cancha. Ahí
su baja estatura pasa a un segundo plano.
Definitivamente después de verlo jugar, no hay que
ser un experto para afirmar que el colombiano posee la calidad
para figurar entre los grandes. Es un jugador desequilibrante,
que sabe esconder el balón, que mira los espacios que
otros no ven.
Para la afición juayuense, Anchico es, por su color
de piel, San Martín de Porres, de quien esperan milagros
en los momentos más difíciles que enfrenta el
club.
Las jugadas de fantasía que realiza son todo un espectáculo
para los aficionados: acaricia el balón. Su técnica
es un verdadero dolor de cabeza en los equipos del Grupo A,
porque es velocidad pura. La única forma de frenarlos
es cometiéndole falta.
En consecuencia, el jugador ha despertado interés en
la Primera División. El colombiano asegura que ha tenido
conversaciones con Rubén Alonso, entrenador del San
Salvador, pero no hay nada concreto, expresa.
Mientras, la dirigencia del A.D. está dispuesta a ceder
al jugador si hay una buena oferta. Asimismo, el jugador dice
que si se le presenta la oportunidad de jugar en la Primera
División, con gusto lo hará.
Por tanto no resultará extraño que, en poco
tiempo, se le vea vestir la camisola de algún equipo
de la mayor. Con el derroche de fútbol que se gasta,
basta que lo vean para que lo quieran.
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