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Don
Francisco no quiere morir en la ignorancia
Es
raro ver a una persona mayor en una biblioteca, a diario,
disfrutando de un buen libro o hablando de la relatividad
y que no haya conocido la universidad.
Érika Prado
Diario de Occidente
diariodeoccidente@elsalvador.com
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Don Francisco Amaya
Díaz, investigador, junto al historiador don
Fidel Andrés Trigueros. Foto
diario de oriente/ érika prado
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Don Francisco Amaya Díaz dice que cuando tenía
10 años no le gustaba ir a la escuela, porque le parecía
aburrida la clase y poco interesante. Al final se escapaba
por las tardes a la Biblioteca Nacional en San Salvador a
leer libros.
Hoy, a sus 62 años, recuerda dónde estaban los
libros que leía, en qué estante y posición.
Comencé buscando los principales escritores de
la literatura en enciclopedias, diccionarios, para luego continuar
con los grandes clásicos de la historia, recuerda
don Francisco, cuya vida transcurre en una biblioteca.
Un autodidacta
Cuando su madre murió en el año de 1966,
el joven Francisco partió hacia los Estados Unidos,
donde estudió enfermería. En el país
del norte combinaba su trabajo con la pasión por la
lectura.
El amante de los libros también los copiaba, ¿de
qué temática? Todo tenía entrada en Francisco,
por eso en su mente transitaron las ideas de escritores clásicos,
de economía, historia, literatura, arquitectura, ingeniería,
medicina y a la fecha se ocupa investigando sobre electrónica,
herramientas y matemáticas.
Este hombre se casó dos veces en su vida. Tiene dos
hijas, una vive en Guatemala y otra en México, pero
él reside en Sonsonate, en un pequeño apartamento.
Hace tres años regresó de San Francisco, California,
Estados Unidos, donde cuidó enfermos terminales. El
tiempo ha sido para copiar textos de electrónica, he
comenzado a estudiar esta ciencia, explica emocionado
don Francisco, quien se mantiene en la Casa de la Cultura
de Sonsonate, luego de haber terminado de investigar en la
Biblioteca Municipal de la ciudad.
Busco en la Casa de la Cultura todo lo que puedan tener
relación con la electrónica, lo cual copio y
estudio , explica don Francisco.
A él le gusta la amabilidad de las personas de la institución
cultural, la iluminación, aunque no hay quietud
por el bullicio de los vehículos que pasan por la calle,
comenta, quien siempre, antes de abrir a la Casa de la Cultura,
ya está esperando que abran. Es el primero en llegar
y el último en irse.
Sin complicaciones
Él se describe como un hombre muy sencillo, que no
se complica la vida. Sobrevive con lo necesario. En
mi casa no tengo televisión ni radio, mis únicos
compañeros son mis cuadernos y lapiceros. Cuando termino
mi labor en la Casa de la Cultura, me voy a casa a estudiar
y analizar lo que he hecho durante el día, dice.
Y afirma que los libros son una escuela, son profesores tecnificados,
por tanto, el que sabe buscar encuentra sabiduría,
porque el sueño de toda mi vida es no morir en
la ignorancia, siempre se aprende, pero hay que aprender con
gusto, para aprender bien en la vida, aconseja este
hombre universal en conocimientos.
Su visión de lo acumulado le ayuda a no sentirse que
ya lo sabe todo, nunca se pasa de principiante, se arrancan
gotitas de sabiduría al sentir el alma del libro, la
esencia que sintió el escritor al escribirlo. Es lo
que busco día a día, eso es lo que me gusta,
cuenta. Yo muy bien puedo comprar todos los libros que
quiera, pero me gusta mejor copiarlos, lo siento más
mío que comprarlo.
Finalmente, don Francisco tiene un petición al Gobierno
Central: Inviertan en la educación, no tanto
en infraestructura que al final es necesaria, pero no indispensable
para el que quiere aprender bien. Deben invertir en las bibliotecas
públicas donando libros, ya que las bibliotecas del
país y quizás de toda Centroamérica están
deficientes en buenos libros. Éstas tienen que estar
equipadas de acuerdo con las necesidades de las personas que
los consultan.
¡Ahí estaremos!
A partir del 19 de enero, Sonsonate está de fiesta
y la Casa de la Cultura dará un aporte a la celebración.
- Para las fiestas patronales de la ciudad, en honor a la
Virgen de Candelaria, se tiene programada la Jornada Cultural
2003 Fidel Trigueros y 450 años de Fundación
de Sonsonate.
- Las actividades comenzaron el 18 de enero con la inauguración
de exposiciones de pintura, dibujo caricatura y el homenaje
a don Fidel Andrés Trigueros. Él es historiador,
investigador, coleccionista, presidente del Patronato Sonsonateco
de Arte y Cultura (PASAC) y miembro activo del Instituto de
Historia de Sonsonate.
- La agenda cultural termina el 31 de enero con la premiación
de los XIII Juegos Florales Sonsonatecos, en género
de poesía y cuento.
- El acto es
presidio
por Maytee Gabriela Iraheta, reina de la justa
literaria.
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