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Ena
Gladis Beltrán de Quintanilla:
Costurera de cachiporras
Ha
vestido a vecinos de Sonzacate y Sonsonate desde 1968. Pero
dedica buena parte del año a los trajes del 15.
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| La elegancia con que visten las cachiporras
sonsonatecas es gracias a una buena costurera. Foto:
Diario de Occidente/Erika Prado |
Desde julio hasta septiembre, la casa de Ena Gladis Beltrán
de Quintanilla se convierte en una vitrina de trajes de cachiporristas,
porristas y de los integrantes de las bandas musicales de
los centros escolares.
Este año, confecciona los de seis instituciones, entre
las que figura el Instituto Tomas Jefferson de Sonsonate,
campeón nacional de un concurso de cachiporistas celebrado
el año pasado en Juayúa. Son seis cachiporristas
y 13 porristas.
Doña Ena le cose a las muchachas del Instituto desde
hace 20 años.
Ellas, explica, se ocupan siempre de escoger la tela, modelo,
estilo y color para su traje.
Sólo colabora en darles sugerencias de detalles para
el traje.
Presupuesto
El trabajo de un traje de cachiporrista comienza basado en
un presupuesto. Son las clientas quienes compran las telas.
Si les parece el precio, comienza a medir una por una las
tallas de las señoritas. El día que entrega
el trabajo, se ajustan a la silueta de cada joven.
Son los detalles los que dan más vistosidad a los trajes.
La vasta experiencia de doña Ena le da pie para afirmar
que a consecuencia del ejercicio durante los ensayos, hay
quienes bajan de peso en forma considerable, y debe reajustar
la vestimenta, casi como hacerla de nuevo.
Su hija Yanira Quintanilla, de 29 años, le ayuda desde
hace 12. Comenzó con los ruedos y en la actualidad
es la encargada de pegar adornos como perlas y lentejuelas,
además de los tocados, sombreros y otros complementos.
Coser es un arte, dice doña Ena. Es
mi vocación, desde pequeña me gustaba vestir
a mis muñecas con diferentes vestidos.
Su mejor pago es que su clienta le diga: me gusta cómo
lo dejó. Los precios dependen del trabajo. A
veces sólo la mano de obra cuesta entre 13 y 25 dólares.
La mayoría de trajes de cachiporrista cuesta alrededor
de mil 500 colones. Un precio de una buena costurera como
doña Ena.
Las elegidas del Instituto Jefferson
Para
lograr ser cachiporristas del centro educativo tienen que
pasar por una preselección de modelaje.
- Las ganadoras fueron Adriana Barrientos, Sara Bronton y
Victoria Lucha, de último año de bachillerato.
- Este año se inscribieron 40 jóvenes, explica
Vicky Lucha, la capitana.
- Se evaluó rendimiento académico, físico,
elegancia y porte. La estatura mínima debe ser de 1.60
metros y la máxima, 1.70.
- Los ensayos inician en mayo, cuatro horas diarias. Los sábados,
de las 8 de la mañana hasta el mediodía.
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