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Los
beisbolistas batean muy alto
Los
pequeños peloteros de la Liga de Santa Ana ya cuentan
con un diamante propio. Esto contribuye más a que sobresalgan
en esta disciplina deportiva.
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| Una y otra vez, el equipo realiza
sus prácticas con el propósito de ser el
mejor. Foto: EDH/Claudia Zaldaña. |
Los reyes del béisbol santaneco se destacan cada vez
más en la práctica de este deporte. Y como todo
rey tienen su joya, los jugadores disfrutan de su diamante
en el estadio construido para los pasados Juegos Centroamericanos
y del Caribe San Salvador 2002.
La inversión ya rinde sus frutos. El estadio
de béisbol es el legado de los juegos y ahora tenemos
la escuela de béisbol trabajando en ella, manifiesta
Jorge Godoy, jefe regional del Instituto Nacional de los Deportes
(INDES), de Santa Ana.
Aunque la cancha es nueva, la práctica de este deporte
comenzó hace más de 11 años, cuando se
realizaban torneos relámpago.
Se hacían en este mismo terreno, cuando esto
todavía era una finca. Ahora tenemos las instalaciones
adecuadas para forjar mejores jugadores, asegura Elmer
Antonio León, entrenador en el complejo deportivo.
Pero ahora ya existe una academia formal, en la que más
de 150 alumnos están inscritos en diferentes categorías.
Hay niños pequeños con edades de nueve a diez
años, que se ubican en la categoría pre infantil,
y los jóvenes de 16 a 23 años, en la etapa de
desarrollo.
Habilidad
Según el entrenador León, hay mucho talento
y hay varios jóvenes que ya han ido a jugar a San Salvador.
El resultado del esfuerzo de algunos alumnos los ha llevado
a sobresalir en este deporte.
Tenemos niños que han sido becados para ir a
entrenar a San Salvador y tenemos el caso de otro alumno que
lo llevaron a Japón, cuenta León.
Los atletas dedicados siguen saliendo. Aunque no todos han
tenido la oportunidad de viajar, muchos de los alumnos actuales
de la academia santaneca dan lo mejor de sí en cada
entreno y en cada partido que juegan.
Frank Alexander Coto es uno de ellos. Tiene 17 años
y siete de ellos los ha pasado jugando. Asegura que este
deporte es mi pasión, lo llevo en la sangre, quizá
porque mis padres también lo jugaron.
Otros niños más pequeños también
comienzan a defenderse muy bien en el campo. En cada categoría
puede encontrarse un jugador que es el más destacado.
Y aunque siempre hay atletas talentosos y antiguos, el esfuerzo
por encontrar más talentos es una actividad constante.
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