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UNASA
hace trabajo fuera de las aulas
En
la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA), alumnos
y maestros combinan el trabajo dentro del aula con las actividades
de campo a favor de las comunidades necesitadas. Es la mejor
clase de solidaridad.
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| La niñez campesina es una de
las más beneficiadas con el programa de salud.
Foto: Diairo de Occidente |
Predicar con el ejemplo es uno de los preceptos de la UNASA.
En esta universidad santaneca no basta con el trabajo que
se hace dentro de las aulas, hay que salir al campo y poner
en práctica lo que se aprende en ellas.
Es por esto que el centro de estudios superiores puso en marcha
el programa de las Brigadas Médicas, cuyo objetivo
es llevar atención y medicamentos a las comunidades
necesitadas de Santa Ana.
Cada 15 días, un grupo de médicos, alumnos y
maestros de otras áreas académicas se desplaza
hacia comunidades como Flor Amarilla Arriba, en donde se han
fundado centros de atención para personas de escasos
recursos.
Las brigadas comenzaron el 18 de marzo de este año
y uno de los objetivos es establecer clínicas para
aquellas comunidades que lo requieren, manifiesta la
doctora Patricia Urrutia, directora del Instituto de Investigación
Científica de la universidad.
En muchos de los cantones de Santa Ana no hay centros de salud
y los habitantes deben ir hasta la ciudad para pasar consulta
o comprar medicinas.
Con las Brigadas Médicas se pretende suplir estas necesidades
y prestar atención a personas de escasos recursos que
no pueden pagar un médico de la ciudad. El proyecto
apenas empieza. Sólo se han establecido formalmente
dos centros de asistencia, pero que fueron estratégicamente
fundados.
Los primeros
Uno de ellos está en el cantón Flor Amarilla
Arriba y el otro en Potrero Grande Abajo. Estos puntos fueron
ubicados ahí, después de hacer un estudio para
determinar las áreas más necesitadas y los puntos
de mayor acceso, para que otras comunidades pudieran desplazarse
hasta ahí y recibir atención.
Gracias a este diagnóstico, los dos centros de atención
funcionan para dar cobertura a más de diez comunidades.
En cada brigada se atiende a personas provenientes de otros
cantones, como Ochupse Arriba, Ochupse Abajo, Palo de Campana,
Potrero Grande Arriba, La Montañita, entre otros.
El proyecto de las Brigadas Médicas permite que más
de 10 mil 400 personas sean beneficiadas al recibir atención
y medicamentos. Debido a que las familias residentes en la
zona son de escasos recursos, las medicinas se regalan a los
pacientes y, si pueden, dan una colaboración simbólica
de un dólar por la consulta.
Pero aquellos que no tienen dinero no tienen de qué
preocuparse, pues la atención no se niega a nadie y
se les recibe de la misma manera.
Las filas para pasar consulta se vuelven cada vez más
largas. Cientos de personas se amontonan en la casa destinada
para el centro de salud, señoras con niños en
brazos, ancianos, jóvenes y niños de todas las
edades.
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| Las mujeres son atendidas por una
de las brigadistas universitarias, en la improvisada clínica.
Foto: Diario de Occidente |
Según los médicos de las brigadas, las principales
causas de consulta se deben a enfermedades respiratorias agudas,
parasitismo intestinal, desnutrición, artritis, gastritis
y cefaleas (dolor de cabeza).
El doctor Marcos Quintana, director de la Escuela de Medicina
de la UNASA, manifiesta que la idea es atender las necesidades
de la gente y brindarles el medicamento que necesitan.
Aunque la medicina no falta en cada visita a las comunidades,
autoridades del proyecto expresan que las necesidades son
grandes y que es necesario conseguir más medicina para
cubrir más casos.
Esta medicina es poca y como cada día hay más
atendidos, se vuelve necesaria la búsqueda de ayuda
para que instituciones o laboratorios colaboren con donaciones.
Nuevos proyectos
Además de la atención médica, también
se atienden casos que requieren de fisioterapia y casos de
odontología.
Estas son ramas que están cobrando mayor importancia
dentro de la universidad y se ha querido llevar esta atención
a las comunidades.
Pero no sólo eso. Gracias a la ayuda de la señora
Anabel Tinoco Guirola de Meza, los proyectos se extenderán
hacia otras áreas de atención, como la equinoterapia.
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