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Los secretos de una virgen

La imagen de la patrona de la ciudad morena Señora Santa Ana permanece atenta a sus feligreses desde el altar mayor de catedral

Claudia Zaldaña
Diario de Occidente
diariodeoccidente@elsalvador.com

La verdadera imagen sólo puede ser apreciada de cerca una vez al año.Foto Diario de Ocidente//Claudia Zaldaña

No se sabe muy bien de dónde proviene. La imagen original de Nuestra Señora Santa Ana que está en el altar mayor guarda muy bien los secretos de su historia, su pasado.

Tallada completamente en madera, a la Señora la acompaña la Virgen María Niña, quien también observa en silencio a los feligreses que llegan a visitarlas.

“No conocemos con exactitud de dónde fue traída la imagen original, pero se cree que pudo venir de Guatemala”, dice monseñor Romeo Tobar Astorga, obispo de la diócesis de Santa Ana.

Monseñor relata que en Guatemala, en el convento de los Dominicos, existe una imagen de Santa Ana que tiene una niña “semejante a la que tenemos aquí, lo que nos lleva a pensar que el mismo autor de aquella imagen es también responsable de ésta”.

Sin embargo, aclara que no hay seguridad de que así sea. Son sólo algunas especulaciones debido al gran parecido en la talla de las imágenes.

Pero hay otras hipótesis sobre su origen. Arnoldo Ochoa, promotor de la Casa de la Cultura de Santa Ana, comenta que hay quienes “afirman que la imagen fue traída de España y que ésta ya era antigua cuando los españoles la trajeron aquí”.

Arte y belleza

Aunque la imagen está tallada de una sola pieza, tiene algunos detalles y adornos que la hacen lucir más bella. Su traje está compuesto por colores como el café y el verde oscuro, pero realzada con detalles de flores doradas.

“A este tipo de trabajo se le conoce como madera dorada, policromada y estofada, porque sus arreglos
de flores son de oro estofado en la madera”, comenta Monseñor Tobar Astorga.

Su rostro de color de piel morena conserva aún su brillo natural, ya que esta escultura nunca ha sido retocada. El pelo está labrado en la madera, el autor simuló su cabello rizado y éste fue pintado de café y posteriormente barnizado.

Los mantos

La imagen tiene muchos detalles que no alcanzamos a observar, ya que sólo la bajamos para las fiestas patronales

No conocemos con exactitud de dónde fue traída esta imagen, pero hay sospechas de que pudo venir desde Guatemala


Mons. Romeo Tobar Astorga,
obispo santa ana

La talla de la imagen incluye un manto dorado, que con el tiempo ha perdido un poco su lustre. Para la celebración de las fiestas en su honor, la imagen es decorada cada año con un manto rojo adicional, el cual es muy largo y tiene bordados de flores con hilos dorados.

El vestido que luce bajo el manto es verde oscuro, pero sus adornos de flores de oro lo hacen resaltar. Estos adornos pretenden dar un estilo a la tela de brocado que da elegancia y delicadeza a la imagen.

La Virgen Niña luce también un vestido decorado de la misma manera, pero es de color rojo con tonos rosados, dorados y verdes. Su madre, además tiene ojos que parecen ser de vidrio, lo que le da más naturalidad a su mirada.

Sus cejas están pintadas con pinceladas de color café y sus pestañas están hechas de cerdas muy finas. El arte del tallador se refleja incluso en las sutiles líneas de su frente, cuello y manos.

“La imagen tiene muchos detalles que no alcanzamos a observar, ya que solo la bajamos para las fiestas patronales”, señala Monseñor.

Una feligrés que visita a esta Virgen muy a menudo asegura que “los ojos de Nuestra Señora no son de madera ni de vidrio, son de verdad, porque Ella está viva y puede vernos a todos”.

Reina sin corona
La imagen original se conserva muy bien en el altar mayor. No obstante, hay que lamentar una pérdida: la corona.

• Según relata monseñor Romeo Tobar Astorga, la corona original de la Virgen fue robada hace mucho tiempo. Ahora se tienen las precauciones para cuidar mejor la imagen.
• Desde entonces, Santa Ana saluda a los santanecos, durante las fiestas, con una corona nueva.
• Está hecha de metal dorado con piedras de colores que simulan piedras preciosas.
• La Virgen Niña sí conserva su corona original.
• Un grupo de señoras muy devotas se encargadas de limpiar la imagen cada año
• Lo hace antes de que salga a la procesión, cuenta monseñor Tobar Astorga.
• Finalmente, uno de los sacristanes de Catedral comenta que está muy alta para poder limpiarla como a los demás santos de la iglesia
• “Pero cuando se baja se le atiende como se debe”.

 

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