| |
El
Puntero, un orgullo texiano
En
Texistepeque se encuentra la casa donde nació la primera
imprenta en América, la cual es parte del patrimonio
cultural salvadoreño.
|
|
| Frente al parque de texistepeque,
los salvadoreños pueden apreciar la casa que albergó
la primera imprenta. Foto: Diario
de Occidente/Claudia Zaldaña |
Texistepeque es un municipio tranquilo. Ahí aún
reinan las calles empedradas, los portales y los corredores
frente al parque central.
Quizá pocos sepan que en este lugar funcionó
la primera imprenta de América, frente al parque central
y a pocos pasos de la iglesia, en una casa hace más
de 300 años.
En 1641, el fraile Juan de Dios Del Cid fabricó una
imprenta de madera que funcionaba con caracteres móviles
del mismo material. Se dice que esta máquina rudimentaria
trabajaba con tinta fabricada a base de añil.
El fraile elaboraba la tinta con la que impregnaba los tipos
sueltos de madera y de ahí salió el primer libro
encuadernado El Puntero Apuntado con Apuntes Breves,
que más tarde se convertiría en un símbolo
que marca el nacimiento de la imprenta no sólo en El
Salvador, sino en toda América.
El Puntero era un libro de 20 hojas en el que se relataba
el proceso mediante el cual se obtenía el añil,
derivado de la planta del jiquilite. Aunque ahora ya ha pasado
mucho tiempo desde que esta imprenta existiera, el recuerdo
de ella parece haber quedado asentado en la antigua casa en
donde tuvo origen.
La casa que vio nacer El Puntero aún existe en Texistepeque.
En lugar de una imprenta, ahora hay una tienda.
A simple vista, la casa conserva sus rasgos originales. Está
frente al parque central y los corredores exteriores aún
la adornan como en tiempos pasados.
Es un orgullo tener esta casa. Ha sido de la familia
durante varias generaciones y sé el valor histórico
que tiene, asegura Zoila Esperanza Salguero, su dueña
actual.
Dice que a través de los años, la casa
ha sufrido algunas modificaciones que han servido para sostener
y mantenerla.
La casa está formada por un solo salón, sin
divisiones ni cuartos y un patio trasero con un corredor interno.
Su techo es de teja y aún conserva los pilares de madera
originales.
Las puertas y ventanas son de madera y lucen antiguas, pero
según la dueña, posiblemente no sean las originales.
El piso se ha modificado y se le han hecho resanes a las gruesas
paredes de adobe para garantizar su estabilidad, ya que el
clima y los fenómenos naturales la deterioraron un
poco.
Debido a los terremotos, por ejemplo, la casa sufrió
algunos daños que se han reparado poco a poco, pero
la propietaria comenta que se le han hecho cambios mínimos
para conservar el estilo original, pero son arreglos necesarios
para que ésta no termine de arruinarse.
Si bien doña Zoila conoce algunos datos sobre el valor
histórico de su casa, la mayoría de texianos
desconoce la historia del fraile, de la imprenta y de El Puntero.
Lamentablemente es poco lo que se conoce sobre la historia
de esta imprenta, pero actualmente es muy difícil encontrar
información concreta, comenta Wenceslao Menjívar,
coordinador departamental de las Casas de la Cultura.
Al preguntar a los lugareños sobre la casa donde estuvo
el Puntero, en general responden que no saben e, incluso,
varios afirman nunca haber oído nada sobre tal imprenta.
-
|
|
| El tiempo no perdona
cuando hay descuido de los inmuebles. |
La placa prometida
Las autoridades de cultura piensan
ubicar una placa en la casa del Puntero
- Hace algunos años, el Consejo Nacional para el
Arte y la Cultura, CONCULTURA, expresó que debido
al valor del inmueble, se colocaría una placa en
la casa.
- Era un aviso para reconocer la importancia de la casa
donde se construyó la primera imprenta de América.
- Hasta el momento esto no se ha hecho.
- Pero sería bueno que colocaran esta placa para
marcar la casa como uno de los tesoros de Texistepeque.
|
 |