| |
Elsa
Campos
La gacela de El Imposible
Su
estatura es de 1.50 mt. y pesa 85 libras, pero tiene un corazón
enorme y muy veloz. Así es Elsa Campos, orgullo occidental.
|
|
| Duros entrenos es el plato diario
de la atleta en San Salvador. Foto:
Diario de Occidente/Alex Sanabria |
Elsa Campos es una de las mejores cartas de presentación
del atletismo salvadoreño en el exterior. Ella nació
en Ahuachapán el 13 de mayo de 1980, en pleno Parque
Nacional El Imposible. Proviene de una familia de escasos
recursos.
Su vida ha sido tan difícil que poder acudir a la escuela
donde estudiaba le significaba toda una maratón diaria,
tenía que recorrer 12 kilómetros. De mi
casa caminaba hasta San Francisco Menéndez. Allí
tomaba el bus que me llevaba hasta el cantón Cara Sucia,
donde estaba la escuela, relata Elsa.
Hasta ese momento no practicaba ningún deporte ni conocía
el atletismo, pero esa situación cambiaría muy
pronto.
En 1998, cuando estudiaba octavo grado, se realizaron competencias
estudiantiles en Ahuachapán. Elsa representó
a su escuela y resultó vencedora.
Posteriormente, participó en los Juegos Regionales
de Occidente celebrados en Santa Ana, y de nuevo se adueñó
de la primera posición. De esa forma ganó el
derecho de participar en competencias nacionales. En la disputa
por representar al país en el CODICADER, nuevamente
se agenció el primer puesto.
Algo
increíble
Para mí era algo increíble, me sentía
tan feliz porque nunca me imaginé llegar tan lejos,
recuerda.
Llegó el momento de la verdad, de poner en alto el
nombre de El Salvador. Los CODICADER le significaron una nueva
hazaña, se coronó campeona. Así de fácil.
Así de sencillo. Su nuevo sueño era participar
en una justa mundial; se esforzó y lo logró.
Concluida su brillante participación en los CODICADER,
los representantes de la Federación Salvadoreña
de Atletismo no dudaron un segundo en integrarla a la selección
nacional.
Recuerda que me ofrecieron una beca que incluía
dinero, ropa, albergue, alimentación y estudios en
la capital.
Es así como, a base de sacrificio y esfuerzo, ha logrado
representar a El Salvador en dos mundiales, en Tailandia y
Colorado (Estados Unidos).
No ha conseguido ganar medallas ni ha quedado entre las primeras
diez, pero ha dado su mejor esfuerzo y se ha demostrado a
si misma que todos los sueños se pueden cumplir.
Ese coraje le hizo merecedora del Águila Dorada el
año anterior, un reconocimiento a lo mejor del deporte
nacional.
Por encima de todo ese éxito que ha logrado, Elsa recuerda
que sus inicios en el atletismo son una verdadera anécdota.
Cuando participaba en las competiciones, lo hacía
con chancletas o con los zapatos que iba a clases, recuerda
Elsa.
Un futuro prometedor
Elsa Campos es toda humildad, un gran
ser humano y una excelente atleta
Y para corroborarlo,
nada mejor que las palabras de su entrenador, el cubano
Jorge Guillermo Hernández Moret.
¿Quieren saber qué pienso de Elsa?
Es una atleta increíble, tiene un gran potencial
que hasta los entrenadores internacionales se han
dado cuenta de ello, afirma el caribeño.
Añade que, sin duda a equivocarme, en
dos años tendremos a la campeona salvadoreña
de maratón, para eso estamos trabajando. Su
especialidad son las carreras largas, ahorita está
corriendo diez kilómetros, se está fortaleciendo,
continúa.
Le tengo mucha fe. Es una persona responsable,
muy dulce, cariñosa, sacrificada, así
la defino, concluye.
|
|
 |