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Escultor
de arraigo pipil
El
escultor Fernando Aguilar combina rocas, madera y jade para
traer a la realidad las figuras de su imaginación.
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| El escultor en su taller trabajando
en una obra que más tarde podría estar en
una muestra internacional. Foto:
Diario de Occidente/Erika Prado. |
Nací en El Salvador, conocí mi historia
a través de la piedra de los pectorales de jade que
se encontraba en el museo de Chalchuapa. Desde muy pequeño
sentí una atracción por esta piedra que ha formado
parte de mi historia y mi herencia cultural, dice Fernando
Antonio Aguilar.
Desde muy pequeño, Fernando observaba a su vecino y
su interés en el jade fue creciendo cada día.
Su interés creció tanto, que quiso aprender
a trabajar este duro material.
El arte en jade es considerado por muchos como un trabajo
artesanal, son pocos quienes se dedican a darle otro uso.
Aguilar creció rodeado del jade. En su natal Chalchuapa,
su vecino Mario Lemus se dedicaba a trabajar esta piedra.
Fernando es un artista orgulloso de sus raíces prehispánicas.
Vive en la ciudad de Izalco desde hace 25 años, y se
dedica a realizar esculturas en metal y jade.
Recuerdo cómo fue que vendí mi primera
pieza, y eso me animó a seguir. Iba a enseñarle
la pieza a un amigo y un señor que iba pasando me dijo
que si la vendía. Le contesté que sí
y me la compró sin regatear, dice el tallador.
Ahora lleva más de dos décadas de trabajar la
piedra verde. Ha viajado a diferentes países de Centro
América con su exposición, la más reciente
tuvo lugar en Antigua Guatemala, país donde también
se trabaja el jade pero de diferente manera, recalca Fernando.
En la ciudad de Izalco montó la exposición Evolución
Pipil. Incluye figuras de dioses, músicos bailarines
y otras hechas en hierro con el rostro de jade.
Evolución Pipil muestra las facetas por
las cuales ha pasado Aguilar: renacer, crecer y evolucionar.
Algunas de sus piezas han sido exhibidas en distintas partes
del mundo, incluso ha logrado vender algunas en el extranjero,
hasta en Nueva Zelandia.
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| Figuras humanas con la
singular mirada del artista. |
Sueños de artista
Uno de los sueños del artista es exponer en el Museo
Antropológico, para que las nuevas generaciones comparen
cómo se trabajaba el jade siglos atrás y la
forma actual, añadió.
La carrera de Aguilar comienza a tener auge en el exterior
y ha planeado exposiciones en la región centroamericana.
A fin de mes viajará a Boston, Estados Unidos, donde
realizará una exposición.
El está orgulloso de haber salido del abismo del alcohol,
que lo llevó al fondo del pozo, lugar donde logró
resurgir y darse cuenta de que en la vida todos tenemos una
misión. La suya, dijo, es el compromiso que tiene con
sus raíces pipiles.
Además de ser su sustento diario el esculpir en jade
y hierro, es una forma de mantenerse en contacto con sus pasado.
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