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En
plena confección el vestido del Nazareno
Jesús
Nazareno es vestido por Yolanda de Escrich, pero antes
de ese momento hay todo una trabajo de confección
Larissa Velásquez
Diario de Occidente
diariodeoriente@elsalvador.com
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Un alto honor y un
acto de fe significa confeccionar el vestido del Nazareno,
dice doña Blanca Vda. de Chahín..
Fotos diario de occidente
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La Hermandad sabe con suficiente antelación las propuestas
de donación. Ser elegido requiere mucha paciencia y
tiempo, pues las juntas de las hermandades tienen la última
palabra.
En el caso de la Hermandad del Santo Entierro, el vestido
del Cristo Yacente será donado por Blanca Vda. de Chahín,
en memoria de su esposo Jorge Chahín, quien antes de
morir ya había solicitado donar el alba para el Santo
Entierro en mayo de 2002. Era una promesa de los esposos Chahín.
Jorge Chahín murió en junio del año pasado
y, durante su juventud, fue cargador, dijo su esposa.
La ropa
El vestido está confeccionado en vipiur,
bordado con perlas y lágrimas del mismo color de las
piedras.
Aproximadamente
llevará 15 mil perlas bordadas a mano por la señora
de Chahín. Además del vestido se donará
los cojines que lleva la urna.
Es el precio de mi fe, dijo la Vda. de Chahín.
El alba de Jesús Nazareno será donada por José
Armando Lima y los jardines (las flores) para el
Nazareno, por Elsa Regalado, Manuel de Jesús Villegas
y Miguel Galdámez.
Finalmente, la encargada desde hace 30 años de vestir
a Jesús Nazareno, cada Semana Santa, es doña
Yolanda de Escrich. El mismo Viernes Santo, luego de la procesión
de Dolores comienza el ritual.
Semana Santa, la hora del negocio playero
Con la llegada de la Semana Santa, empiezan las procesiones
y el fervor de muchos católicos se hace público
en esos días. Sin embargo, para un grupo de gente
significa seguir ganándose el pan de cada día
a la orilla del mar
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La mujer coctel
Hay un personaje imprescindible en toda playa en Semana
Santa, la tradicional vendedora de pescado y cocteles
de concha. Nadie se va sin degustar estos manjares
del mar.
En las playas sonsonatecas, Francisca Murcia es una
experta en la elaboración de dichos platillos,
tiene gran agilidad para abrir los moluscos, trabajo
que para otros se vuelve difícil. Recorre la
playa mientras ofrece su producto, a precios entre
los $3 y $5.
Comenta que en los días de vacación
es cuando más se vende, por la afluencia de
veraneantes.
El hombre hamaca
José Cruz, vendedor originario de Nahuizalco,
sabe que los veraneantes compran una hamaca o petate
con tal de tomar un buen descanso a la orilla del
mar.
También sus artículos son indispensables
para dormir frescos en la noche. Por tanto, hace mucho
que este hombre viaja los viernes y los fines de semana
a la playa Los Cóbanos a ofrecer su producto.
Usted puede comprarle una hamaca a 8 ó 10 dólares,
mientras los petates rondan los 3 ó 5 dólares.
En Semana Santa es cuando aumentan las ventas,
pero no los precios, dice José.
Las infaltables minutas
Krisia Flores, de 18 años, vende las refrescantes
minutas que son buscadas por grandes y chicos en esta
época de calor en las playas.
Su negocio está ubicado a unos cuantos pasos
de la playa. Según nos dice, es un buen lugar
para realizar sus ventas y así poder llamar
al visitante para que se acerque a degustar sus deliciosas
minutas.
Aprendió el trabajo de su madre, quien le enseñó
a preparar las jaleas que son las que le dan el toque
final a este delicioso postre. Se dedica a este trabajo
todo el año, pero los mejores días son
los fines de semana y las épocas calurosas.
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