< Inicio del sitio

CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS
 
 

TESOROS

Ahuachapán
Las lágrimas de Agüijuyo

Las piscinas de Agüijuyo atrapan al visitante por sus cristalinas y frescas aguas, pero también por la triste historia de su origen

Ahuachapán
Larissa Velásquez
Diario de Occidente
diariodeoriente@elsalvador.com

En Ahuachapán, a un kilómetro de la ciudad de Atiquizaya, se encuentran las piscinas de Agüijuyo, famosas por sus aguas que provienen de nacimientos.
.Fotos diario de occidente/ Larissa Velásquez

En Atiquizaya, municipio de Ahuachapán, se encuentran ubicadas las piscinas de Agüijuyo. ¿Por dónde? A un kilómetro al noroeste de la ciudad, sobre la calle que conduce hacia San Lorenzo.

En esta época del año, la calle está cubierta de polvo que se convierte en el único
inconveniente para llegar a este atractivo lugar.

Esto se olvida, sin embargo, al tener enfrente las piscinas, rodeadas de árboles y una hermosa vegetación.

El visitante, a los pocos minutos, se encuentra atrapado por el fresco de la naturaleza. El calor tiene su fin al sumergirse en las aguas de las piscinas de Agüijuyo, cuyo nombre recuerda una vieja y triste historia de nuestros antepasados indígenas.

El nombre de este balneario proviene de una leyenda muy conocida en Atiquizaya, que cuenta de una princesa, Agüijuyo, que se enamoró del príncipe Zunca. Su amor fue imposible debido a comentarios que le hicieron al príncipe y entonces éste dudó de su amada.

Agüijuyo, al verse despreciada por el noble, tomó la decisión de encerrarse para siempre y no hablar con nadie. Después, Zunca se dio cuenta de su error y también se encerró. Al final, ambos murieron de tristeza, al mismo tiempo, dice la leyenda.

Las personas lloraron la muerte de la princesa y el príncipe, fueron tantas las lágrimas que se formaron nacimientos de agua.

Los mismos que, en la actualidad, alimentan las piscinas de Agüijuyo.

Gracias a los manantiales de agua, se construyeron dos piscinas que, a través de los años, han sido conocidas por todos en el municipio de Atiquizaya y lugares aledaños. Son visitadas especialmente por la fama de sus aguas cristalinas y frescas.

Los cangrejos

En el fondo de las piscinas se puede apreciar gran cantidad de peces y cangrejos que habitan en estas aguas. Los bañistas se divierten observándolos.

Los encargados de vigilar las piscinas piden a las personas no maltratar a las especies, ya que son parte de la riqueza de Agüijuyo.

El rumor del agua está por doquier. Esta corre por pequeños canales que han sido construidos para darle mayor vista al lugar, los más pequeños gozan ahí de un divertido baño.

Las piscinas de Agüijuyo ocupan una manzana de terreno, en ella los turistas pueden ocupar las mesas de cemento y tomar sus alimentos. También poseen las facilidades de cocinar en parrillas. El único cuidado es no maltratar la naturaleza ni la infraestructura del sitio.

Y si a usted todavía le quedan ganas de explorar, a un costado del balneario pasa el río San Antonio que puede admirar, mientras camina entre sus rocas o simplemente deje que sus pies sean acariciados por el agua del afluente.

El precio de entrada a este paraíso natural es de 0.51 centavos de dólar. El dinero es utilizado en el mantenimiento de las piscinas que permanecen abiertas al público, excepto el jueves.

 

< REGRESAR AL INICIO

Click

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal