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Adolescentes
en la mira de Salud
El
Ministerio de Salud desarrolla una estrategia para dar mejor
atención a la juventud del país
Santa Ana
Enrique Maldonado
Diario de Occidente
diariodeoccidente@elsalvador.com
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Proveer atención
integral a los adolescentes es uno de los objetivos
del programa diseñado por el Ministerio de Salud.
Foto diario de occidente/ claudia zaldaña
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Siempre ha existido el problema de que en el país
no hay una rama de la medicina para la atención específica
de los adolescentes, señala el doctor David Caceros
Figueroa, director médico hospitalario del hospital
de Santa Ana
Pero esa realidad parece dar un giro desde 1999, cuando el
Ministerio de Salud inició el Programa Nacional
de Atención Integral de la Salud de Adolescentes.
El fin primordial de éste es mejorar el nivel de salud
en ese sector de la población.
Para coronar la meta, la ejecución del programa comprende
intervenciones de promoción, protección,
recuperación y rehabilitación de la salud, mediante
un esfuerzo interinstitucional e intersectorial.
Y toda esa carga de acciones recae sobre la Gerencia de Atención
Integral de la Salud de Adolescentes, del Ministerio, que
dirige la doctora María Elena Ávalos.
Ella refuerza las palabras de Caceros, cuando dice que antes
de 1999 hubo esfuerzos, pero dentro de la atención
normal. Es decir, a los menores de 12 años se
les consideraba niños y los mayores, simplemente adultos.
Pero había que tomar en cuenta que en la adolescencia
se presentan fenómenos propios que no son ni del adulto
ni del niño. Caceros dice que el paciente tiene
características propias y necesita también atención
propia, específica.
La doctora Ávalos explica que se identifica el
problema en 1997. Desde entonces se comienza a trabajar
hasta que, un año después, se comienzan a dar
procedimientos de atención a adolescentes en la Primera
Norma, pero se continúa trabajando con el fin de establecer
una diferenciación para las consultas de los jóvenes.
Es así como se llega al programa iniciado en el 99.
Componentes
Aunque el panorama revelado por los estudios del Ministerio
de Salud y datos facilitados por fuentes como FUSADES o el
Seguro Social, se ha dado prioridad a ocho aspectos en los
que ya se trabaja.
La información facilitada por Ávalos revela
que los puntos considerados son embarazo en la adolescencia,
infecciones de transmisión sexual y por el VIH/SIDA.
También se toman en cuenta la violencia, accidentes,
adicciones, discapacidades y anemias.
Como parte de ese programa, el año pasado se inauguró
en el hospital de Santa Ana Clínica de Atención
Integral a la Adolescencia.
Para la ejecución de la obra se contó con el
apoyo de Salud y de la Organización Panamericana de
la Salud (OPS).
Caceros explicó que además de un médico
que ve los problemas orgánicos del adolescente, hay
también odontólogo, sicólogo, siquiatra,
nutricionista y ginecólogo.
Esa unidad está a cargo de la doctora María
Eugenia de Figueroa. Según explica la galena, la
idea es atenderlos en un mejor ambiente, pero no aplaudir
el embarazo o inicio de la actividad sexual a temprana edad.
Añade que al mismo tiempo que la embarazada recibe
su consulta, es evaluada por otros especialistas. Es lo de
las adultas adaptado a su edad.
En la práctica se ha traducido en la identificación
de casos que en la consulta general no se percibían,
como casos de agresión sexual.
De Figueroa hace hincapié en que el enfoque de
atención integral es darle todo lo posible dentro de
una misma infraestructura.
Lo mejor de todo es que lo más que se demoran
en recibirla son unas dos horas y no pagan por el servicio.
Hay más
La clínica de Santa Ana es un plan piloto, pero con
ayuda de la OPS se pretende extenderlas a todo el país.
En el barrio Lourdes de San Salvador funciona el Centro de
Atención para Adolescentes. Es un grupo de apoyo a
jóvenes, más que médico.
El hospital de Metapán también hace lo suyo
en el tema de atención a la juventud.
El director del centro asistencial, doctor Ramón Solís,
dice que se trabaja con jóvenes y sus padres,
en las áreas rural y urbana del municipio.
Explica que todos los jueves se reune un grupo de entre
15 y 20 embarazadas, en el hospital y unidades de salud.
Parte del esfuerzo que se hace pasa por integrar al
padre del niño, pues el hombre también es responsable.
También se trata de prevenir nuevos embarazos.
Uno de los hallazgos de la clínica en Santa Ana es
que el adolescente había estado esperando a alguien
que le llevase información y le diese apoyo,
asegura Caceros.
Si se toma en cuenta que la mayor parte de la población
salvadoreña es de jóvenes, se comprenderá
la importancia de ampliar el Programa a todo el sistema de
salud.
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