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Fui
madre a los 15 años
Nilda
del Carmen Díaz se convirtió en madre a los
15 años. Su vida en familia no era muy buena
Santa Ana
Claudia Zaldaña
Diario de Occidente
diariodeoccidente@elsalvador.com
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Nilda del carmen
díaz amamanta a su bebé. Ella asume con
valentía el ser madre adolescente y los dilemas
de la vida en pareja.
Foto diario de occidente/ Claudia Zaldaña
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Es una experiencia difícil, pero muy bonita,
dice Nilda del Carmen Díaz, una joven que ahora es
madre de un bebé de 8 meses. Esta joven cuenta ahora
16 años y reside en el cantón Las Piedras, caserío
San Diego, en Metapán.
Fue en ese lugar en donde creció al lado de sus padres
y sus hermanos. Sin embargo, Nilda relata que desde antes
de los 14 años su vida en familia no era muy
buena, ya que constantemente teníamos problemas y había
conflictos.
Relata que ella vivía cosas terribles en casa
y pensó que quizá, al buscar una vida con su
novio fuera de allí, podría encontrar finalmente
la tranquilidad.
Por esto, debido a la incómoda situación que
vivía en su casa, decidió escaparse con él
sin que su familia se enterara. En poco tiempo y aún
con su corta edad, Nilda se convirtió en madre. Según
comenta, en sus planes siempre estuvo irse de su casa y cuando
supo que estaba esperando un bebé, decidió que
debía responsabilizarse y tenerlo.
La aflicción
Me sentí afligida al principio, cuando me enteré
de que estaba embarazada, pero después pensé
que tendría al bebé y me pondría en control
con el médico, dice Nilda.
La joven manifiesta que los primeros días de su embarazo
fueron muy duros. Su apetito disminuyó y su cuerpo
resentía los cambios por llevar a un nuevo ser en el
vientre.
Llegado el momento del parto, Nidia recuerda que los dolores
fueron la parte más dura, pero que su alivio y alegría
llegó cuando por fin vio a su pequeño y lo tuvo
en sus brazos.
El padre del niño vive actualmente con ella, aunque
nunca se unieron en matrimonio. Sin embargo, la joven asegura
tener una vida tranquila y agradable.
Nilda confiesa que ha aprendido mucho desde que su bebé
llegó al mundo. Se integró al Programa de Madres
Adolescentes del Hospital de Metapán y forma parte
del Club de Madres Lactantes.
En dicho programa, Nilda recibió instrucciones sobre
cómo alimentar al bebé, cómo bañarlo
y qué hacer en caso de enfermedades y emergencias.
Allí recibió capacitación y entrenamiento
para enfrentar la hora del parto, fue instruida sobre aspectos
del momento del alumbramiento y también de ejercicios
preparatorios para sobrellevar la maternidad.
Además aprendió la importancia de la lactancia
y de la nutrición del bebé. La verdad
es que he aprendido mucho, pero algunas cosas ya las había
vivido al cuidar a mis hermanos menores, acepta.
No obstante, la joven madre señala que tener un bebé
es una gran responsabilidad y requiere de paciencia
y mucho cuidado.
El papá
Para llevar el sustento al hogar, Moisés Hernández,
de 25 años, padre del niño, trabaja en el campo
como agricultor, mientras Nilda se queda en casa realizando
labores cotidianas y atendiendo a su bebé.
Yo me siento feliz ahora de ser mamá, me gusta
cuidar a mi niño y quiero darle lo mejor, por eso nos
esforzamos cada día para que él tenga lo que
necesita, dice Nilda.
Ella aconseja a otras adolescentes y a las niñas que
se protejan, y que no tengan relaciones con irresponsabilidad.
Agrega que no todas tienen la madurez para poder educar
a un niño y ellos no tienen la culpa y no tienen que
sufrir por las faltas que cometen los padres.
Ser madre es muy bonito, pero en realidad es bastante
difícil y es mejor esperar un poco más para
convertirse en mamá, dice Nilda.
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