< Inicio del sitio < Inicio del sitio

CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS
 
 


Proponen Güija como área Ramsar

Medio Ambiente cree que hay muchas posibilidades de que el lago de Güija, en Santa Ana, sea catalogado como área Ramsar o de importancia internacional.

Santa Ana
Enrique Maldonado
Diario de Occidente
diariodeoccidente@elsalvador.com

El manejo racional de los recursos será tema obligado si se declara área Ramsar. Foto diario de occidente/ lissete Lemus

Funcionarios del Ministerio de Medio Ambiente se muestran optimistas ante la posible declaración como sitio Ramsar el complejo formado por el lago de Güija, las lagunas próximas, el bosque La Barra y el sector del volcán San Diego. Además, hay lugares con vestigios arqueológicos, como el cerro Igualtepec.

La probable declaración de este complejo Güija como sitio Ramsar implica darle una categoría internacional, hecho que facilita la obtención de fondos, provenientes de organismos internacionales y países donantes, para obras de conservación y le confiere un potencial para la explotación ecoturística.

Por eso, de darse la aprobación de esta solicitud supondría beneficios, en primer lugar, para la comunidad al permitir la conservación del humedal, hacer un uso más racional de los recursos naturales y un manejo sostenible del área.

A día de hoy, la laguna de El Jocotal (San Miguel) es la única zona del país catalogada como de importancia internacional. Otros países del área han dado más importancia a esta cuestión. Costa Rica, por ejemplo, cuenta con siete áreas de este tipo.

César Ábrego, enlace Ramsar para el país en el Ministerio de Medio Ambiente, explica que la protección sería posible porque “hay países donantes como Francia, Japón y Holanda” interesados en la preservación de los humedales.

Lea además

 

Incertidumbre reina entre los pobladores
Medio Ambiente cree que hay muchas posibilidades de que el lago de Güija, en Santa Ana, sea catalogado como área Ramsar o de importancia internacional.

La definición de un sitio Ramsar obedece a la convención celebrada en 1971 en la ciudad iraní del mismo nombre. En esa ocasión se acordó que humedales “son todas las superficies cubiertas de agua y también las áreas de marismas, pantanos y turberas”.

Los humedales pueden ser, asimismo, naturales o artificiales, de carácter permanente o temporal. El agua puede ser estancada o fluir, ya sea dulce, salada o mezcla de ambas.
Pero para obtener la certificación se debe seguir un proceso muy meticuloso y justificar la petición con base en criterios establecidos.

Justificación

En el caso de Güija, se argumenta que es un espacio en el que residen “especies vulnerables en peligro o peligro crítico”. Algunas de éstas serían el caimán, el cocodrilo y la garza castaña.
Se afirma también que las poblaciones de especies animales y vegetales “son importantes para mantener la diversidad biológica”. Además, “sustenta de manera regular una población igual o superior a las 20 mil aves acuáticas”.

El Día mundial de los humedales es el 2 de febrero, fecha en la que tuvo lugar, en 1971, la Convención de Ramsar en Irán.
Fotos diario de occidente/ Lissette Lemus

En la ficha técnica elaborada por Néstor Herrera, Ricardo Ibarra y Roberto Rivera se incluye una explicación detallada de los principales rasgos del complejo y un listado pormenorizado de la fauna y de la flora de la zona.

Como consecuencia de esa riqueza de datos, Ábrego señala que el documento ha sido objeto de “buenos comentarios”. Prácticamente se han llenado todos los requisitos, sólo resta subsanar “una observación”, dice. “La probabilidad de que lo consideren es alta”, asegura.

Pero El Salvador no quiere navegar sólo en esta aventura. Debido al carácter binacional del complejo Güija, ya se han iniciado los acercamientos con Guatemala para que este país prepare la ficha correspondiente a la porción de humedal perteneciente a su territorio y la presente ante las instancias respectivas. En ese trabajo conjunto intervendrían, además de los ministerios de Medio Ambiente, las respectivas cancillerías de ambos países.

Al obtener la categoría de binacional, aumentan las posibilidades de obtener recursos con los que se echarían a andar los ansiados proyectos conservacionistas.

Apartando escollos


Cabe destacar también que no todo termina con la declaración como sitio Ramsar. Al contrario, es ahí cuando inicia una serie de tareas encaminadas a la difusión del recurso y la gestión de fondos para obras de protección.

En el sector del volcán San Diego, los guardaparques creen que pasarán a engrosar las estadísticas de los desempleados. Al noroeste de ahí, en La Barra, los pescadores temen que se impongan restricciones que terminen de hundir su ya precaria situación económica familiar (ver nota aparte).
Para despejar esas dudas, Ábrego considera que hace falta más reuniones con las comunidades para explicarles “los beneficios que les traerá”.

Por el contrario, dice, “si no se hace un manejo sostenible del recurso pesquero, Güija se quedará sin nada” y podría repercutir, por ejemplo, en un incremento desmedido de la delincuencia.

< REGRESAR AL INICIO

Click

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal