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El final del trayecto
Desde
hace poco más de dos semanas, ya no se escucha el ruido
de los trenes que hacían la ruta entre Armenia y Sonsonate
y entre Texistepeque y Aguilares
Sonsonate
Roberto Valencia
Diario de Occidente
diariodeoccidente@elsalvador.com
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Desde el pasado 14
de octubre, el inconfundible sonido de los trenes ya
no se escucha en Sonsonate ni en Santa Ana.
Foto diario de occidente/ Maritza Santos
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Los habitantes de Armenia, Texistepeque o Caluco ya no se
escuchan el rugir de las locomotoras diesel. El pasado 13
de octubre los únicos dos tramos que aún se
mantenían activos dejaron de operar.
La Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA),
gestora de Fenadesal, optó por suspender el servicio
diario de trenes entre Sonsonate y Armenia y entre Texistepeque
y Aguilares. Cerca de mil 500 usuarios se han visto afectados
por la decisión.
Un déficit, año tras año, que ronda los
4 millones de dólares ha sido el detonante. Aunque
CEPA cree que será posible la reactivación del
servicio a medio plazo, se ha puesto punto y final a este
medio de transporte que hace apenas unos meses había
cumplido 120 años de existencia.
El 4 de junio de 1882 fue inaugurado el servicio. La primera
locomotora de vapor dio sus primeros pasos entre Aca-jutla
y Sonsonate, como si un capricho del destino hubiera querido
que este departamento sea el elegido para ver nacer y morir
el ferrocarril. Algunos agricultores recibieron aquel primer
tren a balazos.
La incertidumbre rodea ahora el futuro del caballo con
ruedas. CEPA asegura que los trenes volverán
a recorrer el país; por ese motivo, se ha apresurado
a pedir que la población no usurpe las tierras situadas
a lo largo de la vía férrea (ver recuadro).
No obstante, el volumen del capital necesario para reactivarlo
no permite albergar muchas esperanzas en las afirmaciones
de CEPA: de los casi 550 kilómetros de vías,
casi 525 fueron instalados antes de 1930.
CEPA contra las usurpaciones
La Comisión Ejecutiva Por-tuaria Autónoma hace
un llamamiento para que no sean ocupadas los terrenos que
ocupan las vías de tren.
- CEPA hace un llamamiento a los ciudadanos para que no ocupen
las tierras situadas a lo largo de la vía férrea
- Desde que dejaran de transitar los trenes se han contabilizado
tres intentos de usurpación en diferentes puntos
- Esos terrenos son todavía propiedad del Estado y
los usurpadores se enfrentan a problemas legales
- Para justificar su advertencia, la Comisión alega
que el ferrocarril va a volver algún día
- El Gobierno debe decidir qué hacer ahora con el tren,
pero CEPA asegura que intentará reactivarlo
¿Otra concesión?
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